miércoles, 19 de octubre de 2016

✪ Gatitos Victorianos ✪


El animal más de moda en la época victoriana fue el gato, vestidos de personas, el fotógrafo norteamericano Harry Whittier Frees los utilizó para retratar escenas cotidianas de entonces. Muchos de vosotros habréis pensado que quizás estas tiernas postales habían sido posibles gracias a la era de internet y los programas de retoque fotográfico y puede que también se os haya pasado por la cabeza que fueron hechas post mortem, pero no. Pertenecen al siglo XIX y en el momento de la instantánea los gatitos y todos los animales que fueron utilizados como modelos para las tomas estaban 100% vivos. Y como todo cuanto a la época victoriana se refiere guardan ese halo enigmático, tétrico, algo bizarro y atrayente que tanto nos gusta a los amantes del misterio. 

























lunes, 17 de octubre de 2016

✪ El Gato Negro ✪


Desde los orígenes de la humanidad los gatos negros fueron considerados animales mágicos. En tiempos del Antiguo Egipto hermosos seres sagrados y mensajeros de buenas noticias, estaban ligados a la Diosa Bastet, protectora del hogar y símbolo de la alegría, deidad de la armonía y la felicidad. Bastet se representaba bajo la figura de un gato doméstico o una mujer con cabeza de gato, en la mitología griega esta misma diosa era conocida con el nombre de Artemisa. 


Desgraciadamente durante la Edad Media y hasta el siglo XVII, el gato negro y lo que representaba el gato en general, fue asociado a la brujería, al demonio y al mal de ojo en muchos lugares del mundo, perseguido y ajusticiado, como a tantos hombres y mujeres acusados de herejía, también fueron condenados a morir quemados en la hoguera. La quema de gatos pasó a ser algo habitual en las celebraciones religiosas. La propagación de la peste debido a la escasez de los felinos y a la superpoblación de las ratas los salvaría de tal hostigamiento. Pero aquella relación con la brujas lo convertirían en símbolo de la mala suerte, una creencia estúpida que a día de hoy perdura en algunas personas que se niegan a adoptarlos por el color de su pelo.


Lo que mucha gente desconoce es que en otras épocas como la victoriana (siglo XIX) el gato negro era un símbolo de ventura. Si un matrimonio recién casado se encontraba uno simbolizaría la prosperidad y felicidad en la pareja. Los antiguos lobos de mar también creían en el mágico poder del gato negro y solían llevarlo a bordo de sus barcos para atraer la buena suerte durante sus travesías. Para escoceses, ingleses e irlandeses el gato negro representa la prosperidad y la protección del hogar. Para italianos y latino americanos es presagio de enfermedad y muerte. 


Expertos y científicos los califican como animales de un valor muy positivo para las personas con problemas como la depresión ya que los genes que determinan su color ayudan a luchar contra las enfermedades y por eso suelen ser gatos inmunes, longevos y de buena salud. De carácter agradecido y cariñosos, muy tranquilos, adoptan la costumbre cotidiana de dormir en la cama con sus dueños.


lunes, 29 de agosto de 2016

✪La Leyenda de Santa Comba (Covas, Ferrol)✪


La playa de Santa Comba de Covas en la localidad de Ferrol (A Coruña) es un paraje mágico y de leyenda. Una playa rectilínea de unos 1400 metros de longitud, de belleza única, arena blanca, ventosa y de fuerte oleaje que se encara hacia el norte. Este imponente paisaje natural y la ermita construida en lo alto del islote más grande que emerge del mar, conocido como "Insua do medio", hacen que este lugar sea visita turística obligada para todo viajero. Es prácticamente imposible no perder la mirada en tan fascinante horizonte. 

Es posible que el enclave albergase un asentamiento castreño en la antigüedad, sobre todo por el tipo de emplazamiento en sí, una montaña elevada cercana a la costa atlántica. 

La ermita de Santa Comba, que está situada justo en medio del islote, es de estilo románico y la primera referencia documental que existe sobre esta construcción data del 5 de marzo del año 1110 (Siglo XII) 


Se cuentan algunas leyendas sobre este lugar que enamora tanto en invierno como en verano, una de ellas cuanta que la santa tras dedicar parte de su vida a la brujería confesó arrepentida sus herejías y se retiró junto a su hijo para rezar en esta ermita hasta obtener el perdón de Dios. Otra versión habla de un barco de pesca atrapado en mitad de una tormenta cuyos tripulantes asustados invocaron a la Santa para pedirle protección. Los pescadores milagrosamente se salvaron de la terrible tempestad y en su honor levantaron la ermita.

El último domingo de Agosto se celebra el día de Santa Comba y la virgen sale en procesión desde la iglesia hasta la ermita donde le ofrecen una misa en su honor.





jueves, 7 de abril de 2016

✪La Estación Fantasma de Chamberí✪


En el año 2012 tuve la gran suerte de verla de causalidad mientras viajaba en metro, me quedé flasheada y prometí escribir sobre ella a la vuelta, algo que por alguna razón olvidé hacer. Así que qué mejor que uno de los rincones más emblemáticos y misteriosos de Madrid para retomar este blog después de casi 5 meses de parón. Estoy de vuelta y os traigo las leyendas de la estación de metro de Chamberí. Uno de esos lugares que me encantaría poder visitar en primera persona.

Chamberí es una estación de metro clausurada y actualmente reconvertida en museo. Fue diseñada por el importante arquitecto Antonio Palacios e inaugurada el 17 de octubre del año 1919. Fue una de las ocho estaciones que conformaban la red de metro original del Madrid de principios del siglo XX, parte de la primera linea, que unía Sol con Cuatro Caminos.

Durante la Guerra Civil española sirvió de almacén y refugio improvisado para que los civiles pudieran salvaguardarse de los bombardeos aéreos a la ciudad.


La estación estuvo en funcionamiento hasta el año 1966, fue tapiada tal cual quedó tras el paso del último tren y volvió a reabrirse al público en 2008 como museo. Permaneció cerrada durante más de cuatro décadas y, como todo lugar que queda anclado en el tiempo, son numerosas las historias y leyendas que hablan de fantasmas, de espíritus que deambulan a sus anchas por ella.

La primera de estas historias cuenta que allá por los años 50 una monja y un cura que mantenían un romance secreto fueron descubiertos por una alumna, una niña huérfana e interna en el colegio donde la religiosa daba clases. Por temor a ser descubiertos ambos urdieron un plan cruel y aprovechando una excursión escolar, lanzaron a la niña a las vías. La pequeña, antes de morir arrollada por el tren, maldijo la estación y dicen que su espíritu se aparece cuando se acerca el aniversario de su muerte.
Otra leyenda tiene como protagonista a los monjes del antiguo convento de la Merced derribado hace más de 150 años. Al parecer cuando comenzaron las obras de la estación se encontraron los restos mortuorios de los monjes y como no supieron qué hacer con ellos los dejaron bajo los andenes. Cuentan que a partir de la media noche se les escucha gritar.

Pero la más terrorífica y conocida de todas las historias que tienen como escenario esta mítica estación es la de la chica muerta. Cuenta la leyenda que una noche una mujer esperaba sola la llegada del metro en Chamberí. Cuando llegó el tren se subió a un vagón en el que sólo viajaban dos hombres con una mujer. Se sentó frente a ellos y en la siguiente parada se subió un hombre trajeado que se sentó a su lado y le susurró.- Si sabe lo que le conviene bájese conmigo en la siguiente parada.- La mujer le obedeció sin rechistar y una vez fuera del tren el hombre trajeado le confesó.- No quería asustarla, pero soy médico y la mujer que sostenían los dos hombres que viajaban en el vagón estaba muerta.













lunes, 30 de noviembre de 2015

✪La leyenda del Mary Celeste✪

"Mary Celeste" fue un bergantín goleta construido en Nueva Escocia en el año 1861. Tenía dos palos y casco de madera, velas cuadradas y de estay, 30 metros de eslora, 7,6 metros de manga, un desplazamiento de 286 toneladas y podía transportar hasta 1700 barriles de alcohol industrial.

El 7 de noviembre del año 1872 partió desde la ciudad de Nueva York con destino Génova. Su tripulación estaba formada por el Capitán Briggs, que navegaba junto a su esposa e hija de corta edad, el segundo Richardson, un contramaestre, un cocinero y cuatro marineros.


El 5 de diciembre la tripulación de otro buque, el "Dei Gratia" avistó al bergantín entre las Azores y la costa española. El barco estaba parcialmente aparejado, pero algunas velas ondeaban al viento y nadie manejaba el timón. El "Mary Celeste" navegaba a la deriva a pesar de que parecía estar en perfecto estado.

El capitán del "Dei Gratia" ordenó un grupo de abordaje para ir a inspeccionar y registrar el barco tras varios llamamientos sin respuesta, parecía estar totalmente abandonado a su suerte. El grupo estaba formado por su segundo y dos marineros.

Una vez a bordo del "Mary Celeste" los tres hombres del "Dei Gratia" se encontraron la nave totalmente desierta. La escotilla de proa había sido quitada, la brújula destrozada, el tablazón de cubierta marcado y los botes salvavidas estaban sin arriar. El cargamento permanecía intacto y a mayores el barco transportaba abundante agua dulce y víveres. Sólo faltaban, además de la tripulación, el cronómetro, el sextante, la corredera y los libros de navegación.

El segundo y algunos marineros del "Dei Gratia" tripularon al "Mery Celeste" hasta la costa de Gibraltar. Una vez allí el almirantazgo decidió abrir una investigación para intentar aclarar, sin éxito, lo ocurrido.

El bergantín fue mal vendido muchas veces y desde un principio se creyó que estaba maldito. El primer capitán no alcanzó a dirigir el barco, ya que murió ahogado junto al segundo durante el viaje inaugural. En 1867 encalló en la bahía de Glace (Nueva Escocia) a causa de una fuerte tormenta. Su último propietario decidió hundirlo el 3 de enero de 1885 en la escollera de Roshel, cerca de la costa de Haití con el fin de estafar a la compañía aseguradora.

Nunca jamás se supo lo que sucedió con la tripulación del "Mary  Celeste" y en la actualidad se siguen buscando respuestas que aclaren tan misteriosa desaparición; pero sin duda, esta historia real ha servido para inspirar infinidad de relatos de ficción. Uno de ellos escrito por el creador de "Sherlock Holmes" Arthur Conan Doyle.

viernes, 23 de octubre de 2015

✪La leyenda de Aka Manto✪


"Aka Manto" (capa roja en japonés) es una popular leyenda urbana que comenzó a difundirse en la década de 1980 por todo Tokio gracias a estudiantes de escuelas de primaria. Trata del fantasma de una extraña criatura (unos dicen que es una mujer y otros que es un hombre) que viste de rojo y tapa su rostro con una peculiar máscara.  Al parecer este espíritu habita en el último retrete de los baños públicos, de escuelas, institutos y universidades, etc... Es un ente muy vengativo y suele esconderse dentro del mismo retrete de los aseos femeninos con el objetivo de atemorizar a todas aquellas jóvenes que decidan usarlo.

Se cree que esta leyenda puede derivar de otras como una que comenzó a circular durante la época de los años 40. Por aquel entonces todo un barrio de Tokio vivía atemorizado por culpa de un supuesto vampiro que vestía con capa roja. Otra historia cuenta que el rumor fue inventado por un banquero socialista que quería causar el pánico entre la población durante la II Guerra Mundial. Y por otra parte está el Kamishibai, una narración tradicional japonesa que habla sobre una especie de hombre embrujado que se aparece envuelto en una capa roja. El hombre era tan guapo que todas las mujeres se enamoraban de él hasta el punto de obsesionarse y perseguirle por todas partes. Agobiado por sus admiradoras decidió esconder su rostro tras una máscara. Dicen que fue acosado hasta muerte y una vez en el Más Allá pidió regresar a la Tierra para vengarse de todas las mujeres.

El caso es que la historia de Aka Manto en la actualidad toma forma de mujer, por lo visto se trata del espíritu de una joven alumna que fue sometida a la humillación constante de sus compañeros de colegio. Al morir su fantasma se aparece para hacerle pagar al mundo todo lo que ella tuvo que sufrir en vida. La leyenda dice así: 

Cuando alguien está solo en un aseo público, ya sea en la escuela, la estación de trenes o el cine, si decide usar el último retrete tras hacer sus necesidades escuchará una voz de ultratumba que le preguntará.— ¿Papel rojo o azul?. Acto seguido dos rollos de papel higiénico de dichos colores aparecerán ante sí. Si se elige el papel rojo Aka Manto se mostrará ante su víctima para desollarla viva. Si se elige el papel azul Aka Manto cortará las piernas de la persona para que se desangre y muera lentamente. 

Dicen que de nada funcionará intentar despistar al fantasma, que si se elige un color diferente al rojo o al azul un agujero negro se abrirá en el suelo y varias manos blancas saldrán de él para atrapar y llevarse a la víctima a la oscuridad. Se cree que la única manera posible de escapar es salir corriendo del baño pero en ocasiones Aka Manto bloquea la puerta de salida. Tal vez la solución esté en contestar que no se necesita papel...

jueves, 22 de octubre de 2015

✪La Leyenda de la calle de la quemada✪

La calle de la quemada es una leyenda mexicana de la época colonial.


Muchas de las calles de la Nueva España tomaron sus nombres debido a sucesos ocurridos en ellas como es el caso de la Calle de la Quemada.  El virreinato de Nueva España fue una entidad territorial integrante del Imperio español, establecida en gran parte de América del norte por la Corona durante su dominio en el Nuevo Mundo entre los siglos XVI y XIX. Fue una etapa conocida como período colonial mexicano.

Todo sucedió allá por el año 1550 cuando a la capital de la Nueva España llegó don Gonzalo Espinosa de Guevara, un rico español padre de una hermosa joven de 20 años llamada Beatriz. De ella se decía que ayudaba a personas necesitadas tanto en España como en su nueva residencia al otro lado del Atlántico. La familia poseía una gran fortuna que en muy poco tiempo se fue acrecentando gracias a los negocios familiares.

Beatriz tuvo muchos pretendientes de alto linaje, admiradores que solicitaron su mano sin éxito. La combinación de belleza y fortuna era una golosina demasiado atrayente para los hombres. Don Martín de Escúpoli, Marqués de Piamonte y Franteschelo era un apuesto caballero que se enamoró inmediatamente de la hispana y comenzó a amarla con ardiente locura. Pero la obsesión que sentía el italiano por la joven era tan fuerte que sus celos no permitían que ningún caballero transitara cerca de su amada y comenzó a enfrentarse a duelo a todo aquel que tuviera intenciones de acercarse a su casa para pedirle matrimonio.

Al amanecer cuando se pasaba la ronda por la calle donde vivía Beatriz siempre aparecía el cuerpo agonizante o el cadáver de algún caballero muerto.

Finalmente don Martín consiguió su objetivo y la joven española comenzó a interesarse por él. Beatriz se enamoró del misterioso y apuesto caballero que rondaba su balcón día y noche y lo eligió como esposo. Fue muy feliz a su lado hasta que cierto día descubrió que por culpa de su belleza él había derramado mucha sangre. Se sumió en una gran tristeza que invadió su corazón al pensar en todos aquellos hombres muertos y decidió volverse fea. Quería que la amaran por su interior y no solo por su belleza.

Una noche, Beatriz, llevó hasta su alcoba un brasero, colocó carbón y le prendió fuego. Invocando a Santa Lucía y pronunciando entre lloros el nombre de don Martín, se arrodilló e incrustó su hermoso rostro sobre las brasas. El olor a carne quemada se esparció por toda la estancia y profirió un grito ensordecedor de dolor casi al mismo tiempo en el que caía desplomada. El fraile mercedario Fray Marcos de Jesús y Gracia, confesor de la muchacha, entró corriendo en la alcoba al escucharla gritar. Se la encontró en el suelo y la levantó con mucho cuidado, después le colocó unas hierbas y vinagre sobre el rostro quemado. Ella le explicó los motivos que tuvo para hacerse semejante atrocidad.

El fraile fue a buscar inmediatamente a don Martín y le explicó lo que había ocurrido. El marqués se apresuró a ver como se encontraba su amada que permanecía sentada en un sillón sobre un cojín de terciopelo rojo, su rostro estaba cubierto por un velo negro manchado de sangre y trozos de carne chamuscada. Con sumo cuidado le levantó el velo quedando visible el malogrado rostro de la joven. Al comprobar con sus propios ojos el estado de la cara de Beatriz se horrorizó y no pudo evitar dar un respingo hacia atrás. En contra de la reacción que ella esperaba de él, Martín le confesó que la amaba por su interior, y que ni tan si quiera su cara quemada iba a hacerle cambiar de idea jamás. Juntos fueron muy felices hasta que la muerte les separó.