jueves, 7 de abril de 2016

✪La Estación Fantasma de Chamberí✪

En el año 2012 tuve la gran suerte de verla de causalidad mientras viajaba en metro, me quedé flasheada y prometí escribir sobre ella a la vuelta, algo que por alguna razón olvidé hacer. Así que qué mejor que uno de los rincones más emblemáticos y misteriosos de Madrid para retomar este blog después de casi 5 meses de parón. Estoy de vuelta y os traigo las leyendas de la estación de metro de Chamberí. Uno de esos lugares que me encantaría poder visitar en primera persona.

Chamberí es una estación de metro clausurada y actualmente reconvertida en museo. Fue diseñada por el importante arquitecto Antonio Palacios e inaugurada el 17 de octubre del año 1919. Fue una de las ocho estaciones que conformaban la red de metro original del Madrid de principios del siglo XX, parte de la primera linea, que unía Sol con Cuatro Caminos.

Durante la Guerra Civil española sirvió de almacén y refugio improvisado para que los civiles pudieran salvaguardarse de los bombardeos aéreos a la ciudad.

La estación estuvo en funcionamiento hasta el año 1966, fue tapiada tal cual quedó tras el paso del último tren y volvió a reabrirse al público en 2008 como museo. Permaneció cerrada durante más de cuatro décadas y, como todo lugar que queda anclado en el tiempo, son numerosas las historias y leyendas que hablan de fantasmas, de espíritus que deambulan a sus anchas por ella.

La primera de estas historias cuenta que allá por los años 50 una monja y un cura que mantenían un romance secreto fueron descubiertos por una alumna, una niña huérfana e interna en el colegio donde la religiosa daba clases. Por temor a ser descubiertos ambos urdieron un plan cruel y aprovechando una excursión escolar, lanzaron a la niña a las vías. La pequeña, antes de morir arrollada por el tren, maldijo la estación y dicen que su espíritu se aparece cuando se acerca el aniversario de su muerte.

Otra leyenda tiene como protagonista a los monjes del antiguo convento de la Merced derribado hace más de 150 años. Al parecer cuando comenzaron las obras de la estación se encontraron los restos mortuorios de los monjes y como no supieron qué hacer con ellos los dejaron bajo los andenes. Cuentan que a partir de la media noche se les escucha gritar.

Pero la más terrorífica y conocida de todas las historias que tienen como escenario esta mítica estación es la de la chica muerta. Cuenta la leyenda que una noche una mujer esperaba sola la llegada del metro en Chamberí. Cuando llegó el tren se subió a un vagón en el que sólo viajaban dos hombres con una mujer. Se sentó frente a ellos y en la siguiente parada se subió un hombre trajeado que se sentó a su lado y le susurró.- Si sabe lo que le conviene bájese conmigo en la siguiente parada.- La mujer le obedeció sin rechistar y una vez fuera del tren el hombre trajeado le confesó.- No quería asustarla, pero soy médico y la mujer que sostenían los dos hombres que viajaban en el vagón estaba muerta.

lunes, 30 de noviembre de 2015

✪La leyenda del Mary Celeste✪

"Mary Celeste" fue un bergantín goleta construido en Nueva Escocia en el año 1861. Tenía dos palos y casco de madera, velas cuadradas y de estay, 30 metros de eslora, 7,6 metros de manga, un desplazamiento de 286 toneladas y podía transportar hasta 1700 barriles de alcohol industrial.

El 7 de noviembre del año 1872 partió desde la ciudad de Nueva York con destino Génova. Su tripulación estaba formada por el Capitán Briggs, que navegaba junto a su esposa e hija de corta edad, el segundo Richardson, un contramaestre, un cocinero y cuatro marineros.

El 5 de diciembre la tripulación de otro buque, el "Dei Gratia" avistó al bergantín entre las Azores y la costa española. El barco estaba parcialmente aparejado, pero algunas velas ondeaban al viento y nadie manejaba el timón. El "Mary Celeste" navegaba a la deriva a pesar de que parecía estar en perfecto estado.

El capitán del "Dei Gratia" ordenó un grupo de abordaje para ir a inspeccionar y registrar el barco tras varios llamamientos sin respuesta, parecía estar totalmente abandonado a su suerte. El grupo estaba formado por su segundo y dos marineros.

Una vez a bordo del "Mary Celeste" los tres hombres del "Dei Gratia" se encontraron la nave totalmente desierta. La escotilla de proa había sido quitada, la brújula destrozada, el tablazón de cubierta marcado y los botes salvavidas estaban sin arriar. El cargamento permanecía intacto y a mayores el barco transportaba abundante agua dulce y víveres. Sólo faltaban, además de la tripulación, el cronómetro, el sextante, la corredera y los libros de navegación.

El segundo y algunos marineros del "Dei Gratia" tripularon al "Mery Celeste" hasta la costa de Gibraltar. Una vez allí el almirantazgo decidió abrir una investigación para intentar aclarar, sin éxito, lo ocurrido.

El bergantín fue mal vendido muchas veces y desde un principio se creyó que estaba maldito. El primer capitán no alcanzó a dirigir el barco, ya que murió ahogado junto al segundo durante el viaje inaugural. En 1867 encalló en la bahía de Glace (Nueva Escocia) a causa de una fuerte tormenta. Su último propietario decidió hundirlo el 3 de enero de 1885 en la escollera de Roshel, cerca de la costa de Haití con el fin de estafar a la compañía aseguradora.

Nunca jamás se supo lo que sucedió con la tripulación del "Mary  Celeste" y en la actualidad se siguen buscando respuestas que aclaren tan misteriosa desaparición; pero sin duda, esta historia real ha servido para inspirar infinidad de relatos de ficción. Uno de ellos escrito por el creador de "Sherlock Holmes" Arthur Conan Doyle.

viernes, 23 de octubre de 2015

✪La leyenda de Aka Manto✪


"Aka Manto" (capa roja en japonés) es una popular leyenda urbana que comenzó a difundirse en la década de 1980 por todo Tokio gracias a estudiantes de escuelas de primaria. Trata del fantasma de una extraña criatura (unos dicen que es una mujer y otros que es un hombre) que viste de rojo y tapa su rostro con una peculiar máscara.  Al parecer este espíritu habita en el último retrete de los baños públicos, de escuelas, institutos y universidades, etc... Es un ente muy vengativo y suele esconderse dentro del mismo retrete de los aseos femeninos con el objetivo de atemorizar a todas aquellas jóvenes que decidan usarlo.

Se cree que esta leyenda puede derivar de otras como una que comenzó a circular durante la época de los años 40. Por aquel entonces todo un barrio de Tokio vivía atemorizado por culpa de un supuesto vampiro que vestía con capa roja. Otra historia cuenta que el rumor fue inventado por un banquero socialista que quería causar el pánico entre la población durante la II Guerra Mundial. Y por otra parte está el Kamishibai, una narración tradicional japonesa que habla sobre una especie de hombre embrujado que se aparece envuelto en una capa roja. El hombre era tan guapo que todas las mujeres se enamoraban de él hasta el punto de obsesionarse y perseguirle por todas partes. Agobiado por sus admiradoras decidió esconder su rostro tras una máscara. Dicen que fue acosado hasta muerte y una vez en el Más Allá pidió regresar a la Tierra para vengarse de todas las mujeres.

El caso es que la historia de Aka Manto en la actualidad toma forma de mujer, por lo visto se trata del espíritu de una joven alumna que fue sometida a la humillación constante de sus compañeros de colegio. Al morir su fantasma se aparece para hacerle pagar al mundo todo lo que ella tuvo que sufrir en vida. La leyenda dice así: 

Cuando alguien está solo en un aseo público, ya sea en la escuela, la estación de trenes o el cine, si decide usar el último retrete tras hacer sus necesidades escuchará una voz de ultratumba que le preguntará.— ¿Papel rojo o azul?. Acto seguido dos rollos de papel higiénico de dichos colores aparecerán ante sí. Si se elige el papel rojo Aka Manto se mostrará ante su víctima para desollarla viva. Si se elige el papel azul Aka Manto cortará las piernas de la persona para que se desangre y muera lentamente. 

Dicen que de nada funcionará intentar despistar al fantasma, que si se elige un color diferente al rojo o al azul un agujero negro se abrirá en el suelo y varias manos blancas saldrán de él para atrapar y llevarse a la víctima a la oscuridad. Se cree que la única manera posible de escapar es salir corriendo del baño pero en ocasiones Aka Manto bloquea la puerta de salida. Tal vez la solución esté en contestar que no se necesita papel...

jueves, 22 de octubre de 2015

✪La Leyenda de la calle de la quemada✪

La calle de la quemada es una leyenda mexicana de la época colonial.


Muchas de las calles de la Nueva España tomaron sus nombres debido a sucesos ocurridos en ellas como es el caso de la Calle de la Quemada.  El virreinato de Nueva España fue una entidad territorial integrante del Imperio español, establecida en gran parte de América del norte por la Corona durante su dominio en el Nuevo Mundo entre los siglos XVI y XIX. Fue una etapa conocida como período colonial mexicano.

Todo sucedió allá por el año 1550 cuando a la capital de la Nueva España llegó don Gonzalo Espinosa de Guevara, un rico español padre de una hermosa joven de 20 años llamada Beatriz. De ella se decía que ayudaba a personas necesitadas tanto en España como en su nueva residencia al otro lado del Atlántico. La familia poseía una gran fortuna que en muy poco tiempo se fue acrecentando gracias a los negocios familiares.

Beatriz tuvo muchos pretendientes de alto linaje, admiradores que solicitaron su mano sin éxito. La combinación de belleza y fortuna era una golosina demasiado atrayente para los hombres. Don Martín de Escúpoli, Marqués de Piamonte y Franteschelo era un apuesto caballero que se enamoró inmediatamente de la hispana y comenzó a amarla con ardiente locura. Pero la obsesión que sentía el italiano por la joven era tan fuerte que sus celos no permitían que ningún caballero transitara cerca de su amada y comenzó a enfrentarse a duelo a todo aquel que tuviera intenciones de acercarse a su casa para pedirle matrimonio.

Al amanecer cuando se pasaba la ronda por la calle donde vivía Beatriz siempre aparecía el cuerpo agonizante o el cadáver de algún caballero muerto.

Finalmente don Martín consiguió su objetivo y la joven española comenzó a interesarse por él. Beatriz se enamoró del misterioso y apuesto caballero que rondaba su balcón día y noche y lo eligió como esposo. Fue muy feliz a su lado hasta que cierto día descubrió que por culpa de su belleza él había derramado mucha sangre. Se sumió en una gran tristeza que invadió su corazón al pensar en todos aquellos hombres muertos y decidió volverse fea. Quería que la amaran por su interior y no solo por su belleza.

Una noche, Beatriz, llevó hasta su alcoba un brasero, colocó carbón y le prendió fuego. Invocando a Santa Lucía y pronunciando entre lloros el nombre de don Martín, se arrodilló e incrustó su hermoso rostro sobre las brasas. El olor a carne quemada se esparció por toda la estancia y profirió un grito ensordecedor de dolor casi al mismo tiempo en el que caía desplomada. El fraile mercedario Fray Marcos de Jesús y Gracia, confesor de la muchacha, entró corriendo en la alcoba al escucharla gritar. Se la encontró en el suelo y la levantó con mucho cuidado, después le colocó unas hierbas y vinagre sobre el rostro quemado. Ella le explicó los motivos que tuvo para hacerse semejante atrocidad.

El fraile fue a buscar inmediatamente a don Martín y le explicó lo que había ocurrido. El marqués se apresuró a ver como se encontraba su amada que permanecía sentada en un sillón sobre un cojín de terciopelo rojo, su rostro estaba cubierto por un velo negro manchado de sangre y trozos de carne chamuscada. Con sumo cuidado le levantó el velo quedando visible el malogrado rostro de la joven. Al comprobar con sus propios ojos el estado de la cara de Beatriz se horrorizó y no pudo evitar dar un respingo hacia atrás. En contra de la reacción que ella esperaba de él, Martín le confesó que la amaba por su interior, y que ni tan si quiera su cara quemada iba a hacerle cambiar de idea jamás. Juntos fueron muy felices hasta que la muerte les separó.





martes, 20 de octubre de 2015

✪El Misterio del Faro de la isla de Flannan✪


Flannan se sitúa al oeste de Escocia, son un conjunto de siete islotes que distan 18km de la isla de Lewis. A la mayor de estas islas se la conoce como Eilean Mor (isla grande en gaélico) y en ella se encuentra uno de los faros más antiguos de toda la costa escocesa. En la isla también se encuentran las ruinas de una antigua capilla del siglo VI construida por el obispo irlandés Flannan. Se creía que daba buena suerte a quienes lo tocaban y el religioso fue santificado por lo que en su honor las islas fueron bautizadas con su nombre.

El faro de Eilean Mor mide alrededor de 24 metros de altura y su construcción no fue fácil. Se empezó en el año 1896 y terminó de construirse en 1899. Está situado en la cima de un acantilado, su estructura fue diseñada para soportar los golpes del mar o los fuertes vendavales y compone el punto más alto del grupo de los siete islotes. Debido a la poca visibilidad de la zona, casi siempre cubierta de niebla y la bravura de las aguas atlánticas que rodean las islas de Flannan, el faro debía destellear cada 30 segundos con una equivalencia de 140,000 bombillas, así el haz de luz podía ser visto a una distancia de hasta 30km. De hecho hasta que no se puso en funcionamiento el faro fueron muchos los buques que encallaron y naufragaron en la zona.

Pero un acontecimiento inexplicable que sucedió el 26 de diciembre del año 1900 estigmatizó a este lugar convirtiéndolo en uno de esos misteriosos rincones del mundo que a personas como yo, amantes de las leyendas y los fenómenos extraños, nos encantaría poder visitar algún día. Desde la más remota antigüedad se cree que Eilean Mor está embrujada por los espíritus marinos.

Tres guardas fueron contratados para el mantenimiento y el correcto funcionamiento del faro, era un trabajo sencillo tan sólo marcado por los largos periodos de aislamiento y soledad. Un barco solía acercarse cada x tiempo a la isla para suministrar víveres a los guardeses y relevarlos.

El barco de suministros "Hesperus", que hacía su recorrido habitual, el día después de Navidad del año 1900 tuvo que esperar a que parase una fuerte tempestad para poder realizar su trabajo, repartir los víveres a los tres hombres encargados de guardar y mantener el faro, además de reemplazar a uno de ellos. La tripulación decidió que era mejor retrasarse unos días y esperar a que la tormenta amainase. Cuando el tiempo calmó decidieron acercarse y hacer señales a los fareros los cuales solían recibirles eufóricos y con el izado de la bandera, pero aquel día fue diferente.

La tripulación del "Hesperus" avisó de su llegada con reiteradas llamadas, tocando la sirena y lanzando bengalas, pero absolutamente nadie les devolvió respuesta. En un primer lugar pensaron que tal vez los tres guardeses estarían haciendo algo por la isla. Moore, el hombre que iba a reemplazar a uno de ellos y que ya había trabajado en el faro anteriormente tuvo un mal presentimiento, temía que le hubiera podido ocurrir algo terrible a sus tres compañeros.

Algunos miembros de la tripulación entre los que se encontraba Moore y bajo el mando del Capitán Helman, se subieron a un bote y remaron hasta tierra. Una vez en la isla se acercaron hasta la puerta del faro, Moore la golpeó insistentemente pero nadie les abrió, no se escuchaba ni un solo ruido, ni pisada, ni murmullo, nada, sólo un silencio absoluto imperaba en el lugar. Como la puerta estaba cerrada con llave, entre todos decidieron derribarla para poder acceder al interior y comprobar si realmente había ocurrido algo grave.


Moore sabía que allí había pasado algo raro, se dirigió hacia la cocina y comprobó que el reloj estaba parado en las 9:30 horas. Una de las sillas yacía volcada en el suelo como si alguien se hubiera levantado de ella precipitadamente. La comida permanecía servida en la mesa a medio consumir y no había fuego en la chimenea. Registraron todo el faro pero no encontraron ninguna señal de vida de los tres hombres que parecían haber desaparecido sin dejar ningún rastro. En el diario de Ducat, encargado principal del faro, se había escrito por última vez el día 15 de diciembre a las 9:00 horas. Sus últimas palabras fueron: "La tormenta terminó, mar en calma. Dios está por encima de todo." Aquello fue escrito el mismo día en que el vapor SS Archtor dio aviso a las autoridades marítimas de que la luz del faro estaba apagada.

La tripulación del "Hesperus" decidió rastrear toda la isla palmo a palmo pero tampoco encontraron nada. El barco partió con la incertidumbre y la desazón de no saber qué era lo que allí había ocurrido.

Días después la Armada Real Británica se personó en la isla para abrir una investigación, descubrieron que dos de los equipos de emergencias para días de tormenta no estaban y sólo quedaba en el armario el de Mc Arthur, uno de los fareros. La gran grúa que estaba instalada en el embarcadero había sufrido movimientos bruscos y violentos, tal vez a consecuencia de la fuerte tormenta de días atrás. Las primeras teorías apuntaron a que alguno de los hombres pudo ser arrastrado por una especie de ola gigante que golpeó la costa y los otros dos intentaron salvarlo sin éxito. Las olas gigantes, también conocidas como olas monstruo llegan a alcanzar hasta 20 metros de altura, es un extraño fenómeno natural que sucede en los océanos. El caso es que nunca encontraron nada que pudiera explicar la  extraña desaparición de los fareros de Flannan y jamás se encontraron sus cuerpos. Oficialmente se les dio como desaparecidos y se cerró la investigación.


En la actualidad el faro de Eilean Mor sigue en funcionamiento, pero desde el año 1971 es totalmente automático y ya nadie habita en la isla.






miércoles, 1 de abril de 2015

✪ La Casa de las Siete Chimeneas ✪


La casa de las siete chimeneas es uno de los edificios históricos más misterioso y oscuro de Madrid. Data del siglo XVI y antiguamente fue un caserón de campo, rodeado de huertos y hermosos jardines. En la actualidad alberga la sede del Ministerio de Cultura y sobre él se cuentan algunas leyendas sobre fantasmas.



Poco tiempo después de su construcción la casa fue comprada por un comerciante genovés, que fue el primero en realizar reformas en ella. Tras finalizar éstas reformas, el comerciante la vendió al doctor Francisco Sandi y Mesa y sería propiedad de sus herederos, hasta que en el siglo XVIII fue ocupada como refugio por el Marqués de Esquilache, ministro de Hacienda de Carlos III, debido al famoso motín. El motín de Esquilache tuvo lugar en Madrid en marzo de 1766, y fue una revuelta masiva que acaeció a consecuencia del descontento popular por la subida de los impuestos sobre productos de primera necesidad como el pan. La vivienda fue saqueada y a las puertas asesinado uno de los mayordomos. Hay quien dice haber visto su fantasma recorrer los pasillos cercanos a la entrada donde los enfurecidos sublevados le arrebataron la vida.

En el siglo XIX la Casa de las Siete Chimeneas se restauraría y acondicionaría para ubicar en ella la sede del antiguo Banco de Castilla. Fue durante estos trabajos cuando se descubrió el esqueleto de una mujer, junto a una saca que contenía siete monedas de oro de la época de Felipe II, emparedado entre los muros de los sótanos del edificio.

En el año 1948 la casa fue declarada "Monumento Histórico Artístico" y en 1960, tras una nueva reforma, aparecerían los restos de otro esqueleto emparedado, del que a día de hoy todavía se desconoce su auténtica identidad. 

Cuenta una de las leyendas que este lugar embrujado fue el nido de amor del Capitán Zapata y su joven esposa, Elena, hija de un montero de la corte del rey Felipe II. Pero Elena a quien realmente amaba era al monarca.  
Poco tiempo después de que la pareja contrajera matrimonio, el capitán fue llamado a filas y cayó muerto en la Guerra de Flandes. El curioso azar del destino no sorprendió a muchos, y menos a aquellos que, cada noche, habían sido testigos de las numerosas visitas de un caballero, vestido de incógnito, a la viuda del capitán. Se cree que la joven Elena fue amante del mismísimo rey Felipe II. 
Cierto día Elena apareció muerta sobre la cama de su dormitorio con una inquietante y enigmática sonrisa dibujada en su rostro. Pero lo más escabroso de esta historia, y lo que dio pie a pensar en un posible asesinato, fue que su cadáver desapareció misteriosamente tras la orden del rey de investigar el asunto. El padre de Elena, tras conocer la muerte de su querida hija, se suicidó en la misma casa. Al parecer el espíritu de la joven deambula por las noches sobre el tejado del edificio, caminando errática entre las siete chimeneas, ataviada de blanco y portando una antorcha en su mano.

Existe otra leyenda que hace referencia a otra joven y también amante de Felipe II, casada por conveniencia con un anciano hacendado. El rey y ella habían mantenido un escarceo amoroso que sólo quedó en eso. Al sentirse rechazada por el monarca, en la misma noche de bodas la mujer se quitó la vida en la casa, su cadáver apareció en los sótanos del palacete con un puñal clavado en el corazón y las arras, regalo que le había hecho el rey Felipe II, esparcidas alrededor de su cuerpo. Dicen que su fantasma también deambula por la Casa de las Siete Chimeneas y por las noches su espíritu despechado se asoma por los balcones a la vez que se escucha el perturbador tintinear de unas monedas.


jueves, 19 de marzo de 2015

✪ La Leyenda del Lago de Doniños ✪


Cuenta una antigua leyenda que en un próspero pueblo de la comarca de Ferrolterra apareció un misterioso hombre con aspecto de pordiosero. El desvalido peregrino, que tenía hambre y sed, fue pidiendo ayuda por todas y cada una de las casas del lugar, pero casi nadie le abría la puerta y los que lo hacían le daban con ella en las narices. Un matrimonio le dijo — ¡No tenemos nada que ofrecer, aquí no queremos extraños!

El hombre, decaído, caminó hasta la última casa de la villa, en ella vivía una joven con sus dos bebés gemelos, que dormían dentro de un cesto cerca del fuego. La humilde mujer no tenía mucho que ofrecerle al misterioso caminante, pero aún así fue a calentar un bollo de pan en el horno para darle un pedazo. El pobre, quien realmente se trataba de Jesucristo, muy agradecido le dijo.— En este pueblo viven personas muy malas de corazón y por ello deben ser castigadas, pero vos no los sois, porque lo poco que poseéis lo compartís conmigo. Una maldición asolará estas tierras cuando me vaya, debéis escapar camino arriba cuanto antes, y ni se os ocurra mirar hacia atrás, sólo así seréis salvada.

—Pero...  ¿qué hago con mis dos bebés?, son muy pequeños— le preguntó aterrorizada.

— Debéis dejarlos en el camino, Dios se apiadará de ellos.

La mujer obedeció y corrió camino arriba, pero un fuerte estruendo la asustó más de lo que estaba e hizo que se le parase el corazón cayendo fulminada sobre la hierba. A la mañana siguiente apareció todo inundado, se formó una gran laguna en el valle y sobre su superficie, el cesto de mimbre flotaba con los dos bebés dentro, estaban vivos. De ahí dicen que deriva el nombre de la zona y de la laguna de "Doniños"(dos niños). Se cree que bajo las aguas del lago yace sumergida la antigua villa de Valverde y los cadáveres de sus crueles habitantes.