domingo, 6 de julio de 2014

✪ La Posesión de la pequeña Christian Shaw ✪


Agosto de 1696

Christian Shaw era una niña de once años, hija de John Shaw, el terrateniente de Bargarran (Escocia). Cierto día la pequeña presenció como una de las sirvientas, Catherine Campbell, robaba un cuenco de barro lleno leche. Inmediatamente, la niña informó de lo ocurrido a su madre y ésta tomó las medidas pertinentes al respecto. La sirvienta, al enterarse de que Christian la había descubierto ante los señores de la casa, la maldijo más de cien veces deseándole que el Diablo poseyera su alma.—¡Maldita mocosa, ojalá la coman los demonios por dentro y que Satanás se apodere de su miserable alma!  

Pasaron cuatro días desde entonces cuando la pequeña Christian se encontró con la anciana Agnes Naismith, una mujer con fama de hechicera, que la miró con desprecio a la vez que pronunció unas extrañas palabras. La niña le echó la lengua y salió corriendo, ajena a lo que se le avecinaba.

El 22 de agosto de 1696 Christian cayó muy enferma repentinamente, comenzó a sufrir extraños ataques que, a ratos, la dejaban ciega, sorda y muda. Un cuerpo inerte, muerto y débil, que súbitamente comenzaba a contorsionarse y doblarse hacia atrás, de manera que sólo la cabeza y los pies tocaban el suelo, cual palo a punto de tronzar. Levitaba sobre su lecho, volaba por los corredores de la casa y hablaba con espíritus del más allá o demonios que sólo ella podía ver. Causaba auténtico pavor observar como, de repente, era arrojada con violencia contra las paredes de su estancia por una gran fuerza poderosa e invisible. Padecía horribles dolores en diferentes partes de su cuerpo y su piel se cubrió de multitud de cortes, mordiscos y arañazos que parecían desgarrarla desde el interior. Pero lo más aterrador, para todos cuantos fueron testigos de estos hechos, era verla vomitar cabellos humanos, paja doblada, heno con estiércol, plumas, trozos de carbón, alfileres y huesos.

Tras ocho semanas de horror e incertidumbre, los padres de Christian, desesperados y asustados ante tan terrible situación, llevaron a su hija para que la viera un prestigioso médico de la ciudad de Glasgow llamado Matthew Brisbane. Pero el doctor no pudo determinar cual era la enfermedad que sufría la niña, ni encontrar la causa, ni una explicación, más o menos coherente, para aquellos síntomas tan espantosos.

Una noche de delirios y alucinaciones, la niña tuvo una revelación que sorprendió a los allí presentes, identificó, dando nombres, hasta veintiséis personas a las que acusó de practicar la brujería. Hombres y mujeres de los alrededores que se reunían en clandestinidad, para celebrar aquelarres y adorar a Satanás.

Tanto la familia de la niña como el párroco local llegaron a la determinación de que debía de estar poseída y atormentada por las brujas. John Shaw recurrió a las autoridades para que arrestasen a las veintiséis personas que su hija había identificado. Con reticencia, los ministros accedieron para apresar a aquellas personas, y con cada detención fueron cesando las torturas y padecimientos la pequeña Christian.

Marzo de 1697

Los juicios dieron comienzo y la gran mayoría de los apresados quedaron en libertad por falta de pruebas concluyentes. Pero siete de ellos, entre los que se encontraban la sirvienta Catherine Campbell y la anciana Agnes Naismith, bautizadas como las brujas de Paisley; fueron condenados a muerte.


El 10 de junio se ejecutaron a todos y Agnes Naismith maldijo a los presentes y a sus descendientes. Pero curiosamente los tormentos de Christian Shaw desaparecieron para siempre y cuando creció se convirtió en una exitosa mujer de negocios, productora de hilos.

Los restos mortales de las brujas y brujos de Paisley fueron enterrados en un cruce conocido como "Maxwelton Cross", lugar que aún es visible en la actualidad.




jueves, 29 de mayo de 2014

✪ Cementerio de San Amaro (A Coruña, Galicia) ✪


Los cementerios son lugares tranquilos, de culto y respeto, porque en ellos yacen los cuerpos de las almas humanas que han abandonado este mundo para viajar al Más Allá. Nunca me han producido terror, ni inquietud, más bien todo lo contrario, paz y tranquilidad. Soy de las que piensa que cuanto antes asumamos cual es nuestro destino final, más felices viviremos el tiempo que nos queda, por eso no me importa pasear entre tumbas. Pero no todos los cementerios son iguales, los hay demasiado hermosos y dignos de ser visitados por su alto nivel histórico-arquitectónico, como el Highgate de Londres o el Père-Lachaise de París. 

El Cementerio de San Amaro en A Coruña (Galicia) fue inaugurado en el año 1813 tras la prohibición por Ley de los entierros en el interior de las iglesias y su entorno. Emplazado en un lugar privilegiado, frente al océano Atlántico, es uno de los más antiguos e importantes de toda Galicia, donde convergen símbolos religiosos y paganos, además de diferentes estilos como el neoclásico, el gótico o el modernista. 


Militares alemanes del III Reich fueron enterrados en este camposanto tras el hundimiento de su submarino el U-966 en Estaca de Bares. Se dice que todavía se conserva una pequeña esvástica oculta tras un bloque de nichos, único resto del mausoleo Nazi que se inauguró en 1944 en el departamento civil del cementerio y que llegó a contar con 16 sepulturas. En 1982 los restos mortuorios de estos militares fueron trasladados al cementerio alemán de Cuacos (Cuenca) y el mausoleo quedó abandonado, siendo demolido posteriormente.




San Amaro está dividido en tres zonas: la religiosa, la civil y la británica, ésta última privada y cerrada al público. 


Se cree que bajo la capilla del cementerio están enterrados centenares de víctimas de una epidemia de cólera que diezmó la ciudad de A Coruña en el año 1854. Además en él descansan caídos en la Guerra Civil y los restos de más de 200 personajes ilustres como por ejemplo: Manuel Murguía, Curros Enríquez, Eduardo Pondal, Wenceslao Fernández Flórez, Barrie de la Maza o Juana de la Vega.


Una historia curiosa es la del niño héroe Juan Darriba Fernández, que falleció el 9 de Agosto de 1896 tras intentar salvar a Josefa Fernández de morir ahogada en la Playa del Orzan, pero el ataque de histeria que le entró a la mujer acabó hundiendo al pequeño, y aunque otro hombre nadó desde la orilla y logró sacarlos a los dos, el niño, de sólo once años, ya estaba muerto. El Ayuntamiento concedió perpetuidad a la sepultura de este niño tan valiente y a pesar de que ya han pasado más de 100 años de este suceso, como si del primer día se tratara, la tumba de Juan Darriba Fernández sigue teniendo flores frescas cada semana, al parecer depositadas por familiares descendientes de aquella mujer por la que arriesgó su vida. 

jueves, 3 de abril de 2014

✪ El HMS Serpent y el cementerio de los ingleses ✪


El HMS Serpent fue un acorazado de guerra de la Marina Real Británica construido en 1885. El buque pertenecía a la clase Archer, una serie de ocho cruceros torpederos, armado con ocho cañones de 3 libras, seis cañones de 6 pulgadas, más cinco tubos lanzatorpedos. Fue botado al mar el 10 de marzo del año 1887. Medía 70 m. de eslora, 4,5 m. de calado y casi 11 m. de manga.

El día 8 de noviembre del año 1890, el HMS Serpent zarpó del puerto de Plymouth (Reino Unido) con 175 tripulantes a bordo y con rumbo a Sierra Leona. El peso del armamento del buque lo hacían muy inestable para la navegación, se balanceaba demasiado cuando había mucho oleaje, por este motivo, tanto el comandante Harry Leith Ross como sus oficiales mostraron su malestar e inquietud antes de partir. 

El HMS Serpent navegaba muy cerca de la Costa da Morte (A Coruña) tras ser zarandeado por un fuerte oleaje provocado por una tormenta. El temporal amainó, pero el cielo estaba muy encapotado y lloviznaba, lo que dificultaba la visibilidad. El teniente Richards no fue capaz de avistar la posición del sol para situar con precisión al buque en las cartas náuticas, pero a pesar de ello continuaron su rumbo sin lanzar las sondas para medir la profundidad del fondo y poco después se desató la tragedia. 

La noche del 10 de noviembre el casco del Serpent encalló en las rocas a una velocidad de nueve nudos, a 600 metros de la costa. Logró mantenerse en la superficie durante algo más de una hora, pero los intentos para abandonar el buque fueron infructuosos. El comandante mandó librar los botes, pero al ser de madera, los golpes de mar los destrozaba, haciéndolos astillas contra las piedras. Sólo tres marineros (Luxon, Gould y Burton ), que llevaban puesto el chaleco salvavidas, lograron sobrevivir al naufragio. 

Durante días e incluso meses el mar estuvo arrojando cadáveres mutilados a la costa y al arenal de Trece. Los vecinos y el párroco de Xaviña (Camariñas) fueron los encargados de recoger y dar sepultura a los tripulantes del desafortunado buque británico. Todos fueron enterrados en un pequeño cementerio, al principio improvisado y posteriormente consagrado como tal.




El cementerio es un recinto abierto, construido en piedra y fue bautizado como el "Cementerio de los ingleses". Está enclavado en la costa, frente al mismo lugar en el que se hundió el barco y, aunque es sencillo, el paisaje que le rodea lo hacen hermoso. El comandante Ross y los oficiales fueron enterrados en el habitáculo interior, una especie de mausoleo, mientras que el resto de marineros se encuentran en el recinto exterior. Un monolito recuerda a todas las víctimas del mar que perecieron en la zona. 

La reina Victoria, muy agradecida con todos los habitantes del lugar, regaló un reloj de oro al alcalde de la localidad, un barómetro para el pueblo, treinta libras para todos los vecinos que ayudaron voluntariamente tanto en el rescate como en el enterramiento de los cuerpos y una escopeta de caza al párroco de Xaviña. Hoy en día se puede observar el barómetro en una de las fachadas del pueblo de Camariñas (A Coruña).

Durante muchos años un barco de la Marina Real Británica se acercaba hasta las inmediaciones para homenajear a los náufragos del Serpent, disparaban salvas y lanzaban una corona de flores al mar en su memoria. 

Situado entre Camelle y Camariñas, es un lugar muy marcado por la tragedia, que ya había vivido otros naufragios. Siete años antes un vapor inglés también había encallado contra las rocas provocando la muerte de 37 de sus 38 tripulantes.


La Costa da Morte (Costa de la Muerte) fue acuñada así por la escritora inglesa Annette Meakin (“Coast of Death”), horrorizada por los terribles naufragios acaecidos a finales del siglo XIX, quien escribió:
<< La linea de costa formada por estas rías y las pequeñas ensenadas hacia el norte de ellas son tan peligrosas para los barcos que los marineros les llaman “la costa de la muerte”. Muchos buques ingleses se perdieron en esa costa, de hecho, dos barcos de nuestras orillas encontraron allí su perdición en 1907. Una reforma que Inglaterra demanda desde hace tiempo parece que al fin se va a llevar a cabo. El señor Besada, ministro de Obras Públicas y uno de los hombres más eminentes del partido conservador está dando instrucciones para la instalación de boyas luminosas y señales de humo en los puntos más peligrosos. Una comisión de ingenieros ha sido designada para estudiar la cuestión. Es aquí donde las olas furiosas, creciendo como levadura, rompen sobre rocas medio escondidas y, alcanzando una fabulosa altura, caen sobre ellas con el ruido del trueno incluso con el tiempo más tranquilo. Es aquí donde los cadáveres de desafortunados pescadores son tan frecuentemente arrastrados a la orilla que los periódicos locales anuncian el suceso casi sin ningún comentario. >>

viernes, 21 de marzo de 2014

✪ Los Fantasmas de la Torre de Londres ✪

La Torre de Londres (Patrimonio de la Humanidad por la Unesco) es un castillo histórico, un complejo formado por varios edificios situado dentro de dos anillos concéntricos, gruesos muros defensivos y un foso. Está ubicado en la ribera norte del río Támesis, en el centro de la ciudad Londres (Inglaterra) y en la actualidad es toda una atracción turística. Se pueden visitar los edificios y ver la exposición de  las Joyas de la Corona Británica, armaduras reales y hasta los vestigios de una muralla romana.

Fue palacio, fortaleza, depósito de armas, guardián de joyas y hasta prisión. El castillo fue fundado en el año 1066 tras la conquista normanda y en 1078 Guillermo I el Conquistador fue quien ordenó levantar la famosa Torre Blanca. 

Pero lo más fascinante de este antiguo y mágico enclave inglés, son las numerosas leyendas que se cuentan sobre apariciones fantasmales, espectros que habitan en la Torre y atormentan tanto a los guías como a los curiosos visitantes. 


Ya por el año 1241 las gentes hablaban de misteriosas apariciones y procesiones de difuntos, pues es conocido el pasado sangriento de este lugar tan marcado por la tragedia y son muchas las fatídicas historias allí acontecidas.

Thomas Becket, arzobispo de Canterbury y gobernador de la torre, fue ejecutado por orden de Enrique II en el 1170, encabezando así una larga lista de personajes que, como él, fallecieron en la Torre de Londres. 71 años después de su muerte, el espíritu de Thomas Becket se manifestó por primera vez.

Enrique VI, destronado en 1461, fue apuñalado en la capilla de la Torre Wakefield por orden de Eduardo IV, su sucesor en el trono.  Son muchos los turistas que aseguran haber visto al espectro del rey pasearse tranquilamente por las instalaciones.

Anna Bolena, segunda esposa de Enrique VIII y madre de Isabel I, es el más famoso de los espíritus que se ha aparecido en la Torre de Londres. Fue decapitada el 19 de mayo del año 1536 y desde entonces se la ha visto en multitud de ocasiones vagando sin cabeza por el lugar, sobre todo el día del aniversario de su ejecución.

"No tendrá mucho problema, ya que tengo un cuello pequeño. ¡Seré conocida como La Reine sans tête (La reina sin cabeza)!" 

Margaret Pole, octava Condesa de Salisbury y último miembro legítimo de la dinastía Plantagenet, también fue decapitada por orden de Enrique VIII el 27 de mayo de 1541. Tras un largo encarcelamiento y contra todo pronóstico, Margaret, que tenía alrededor de setenta años, se resistió a morir ejecutada y luchó hasta el final por su vida. Tuvo que ser obligada a la fuerza a posar el cuello sobre el bloque y el verdugo erró varias veces con el hacha hiriéndola gravemente en la espalda, el cuello y la cabeza. La anciana tuvo una muerte atroz, cuenta la historia que fue necesario golpearla hasta diez veces para terminar con su vida. Como Anna Bolena, su espíritu se aparece por el aniversario de su fallecimiento y en cada manifestación representa los últimos instantes de su sufrimiento antes de morir.

Lady Jane Grey fue prometida del rey Eduardo VI, pero éste murió prematuramente y a ella la casaron a la fuerza con Guildford Dudley, quien ocupó el trono inglés del 10 al 19 de julio del año 1553. Poco duraría el reinado Dudley y la vida de la joven Lady Jane, quien sólo contaba con dieciséis años. A Guilford le acusaron de conspirar para deponer a la reina María I, por enviar tropas al duque de Northumberland y por proclamar y rendir homenaje a Jane como reina. Ambos fueron declarados responsables de alta traición, apresados y condenados. Murieron decapitados en la ya famosa torre de las ejecuciones, la Green Tower (Torre Verde). Se dice que sus espíritus se pasean juntos por los corredores, que en ocasiones se escucha a Guildford llorar por su amada y a ella se la ve asomarse por una de las ventanas de la Torre Blanca.


Lady Arbella Stuart, hija de Elizabeth Cavendish y Charles Stuart, cometió el error de escaparse y casarse con William Seymour, sobrino de Lady Jane Grey. Fue apresada en la Torre de Londres y murió por desnutrición a la edad de cuarenta años.  Su espíritu es otro de los muchos que se aparecen en la Torre Verde.

Sir Walter Raleigh fue un aristócrata inglés, escritor, poeta y marino; encarcelado en la Torre el 19 de julio del año 1603 y juzgado en el Gran Salón del castillo de Winchester por traición a la patria. Raleigh permaneció en prisión hasta 1616, año en el que el rey James le perdonó la vida y le dejó en libertad. Dos años después, en una expedición a la Guayana Española, entonces denominada Nueva Andalucía, tomó posesión de parte de la región en nombre de Inglaterra. Tras morir su hijo y destruir algunos establecimientos españoles, fue nuevamente arrestado a solicitud del Reino de España. En 1618 Sir Walter Raleigh fue decapitado en la Torre de Londres, pasando a formar parte de la larga lista de ilustres ánimas. Dicen que se le ve rondando los aposentos en los que estuvo encerrado.

En resumen, son una multitud los fantasmas que habitan en el interior de la Torre. Probablemente sea uno de los edificios más embrujados de toda Inglaterra. Lamentos, el rechinar de cadenas arrastrando por el suelo... Hasta la BBC investigó los numerosos fenómenos paranormales que se suceden desde la más remota antigüedad.



lunes, 20 de enero de 2014

✪ Origen y Propiedades de la Bola de Cristal ✪


La bola de cristal es el instrumento de clarividencia más hermoso que existe en el mundo y el método adivinatorio por excelencia. La clarividencia es la capacidad que tienen algunas personas de percibir, de forma extrasensorial,  hechos futuros o cosas ocurridas en otros lugares.

El origen de la bola de cristal se remonta a la época de los celtas (2.000 a. C). Los druidas fueron los primeros en utilizar los cristales para la adivinación, pero fue mucho más tarde, en Europa y durante la Edad Media, cuando magos, videntes, médiums, hechiceros, adivinos y gitanos comenzaron a popularizar el uso de la bola.

La bola de cristal debe situarse siempre sobre un soporte de madera, de metal o sobre un almohadón de seda o terciopelo negro.  Es muy importante ponerla en un lugar sombrío, alejada de los rayos solares, del calor y del frío. Por el contrario los reflejos de la luna sí son beneficiosos porque contribuyen a que sus propiedades se manifiesten con mayor eficacia. 

Nadie, excepto el vidente, puede tocar la bola de cristal, pues sólo debe cargarse de su energía y aura. Además cada vez que se utilice debe de limpiarse con agua y jabón, secar y pulir con un trapo de terciopelo. 

La habitación donde se practique la videncia debe estar templada, silenciosa y suavemente iluminada, con luz natural, artificial o con una vela, de manera que dicha luz quede detrás del vidente. La bola tiene que poseer un tamaño de por lo menos 5 cm, estar totalmente limpia y colocada sobre una tela negra (lamen) para evitar reflejos y favorecer la concentración; para magnetizarla es necesario pasar las manos por encima de ella. 

Contemplar una bola de cristal relaja la mente y la hace vibrar en un estado de creatividad y paz interna, por lo tanto favorece el poder mental y lo lleva a un estado óptimo; es un puente que conecta el consciente con el inconsciente. En sí misma representa el infinito, lo eterno, la búsqueda de la verdad y la inmensidad. 

Propiedades: 

- Bloquea la energía negativa. 
- Estimula la intuición. 
- Favorece la relajación y la creatividad intelectual. 
- Elimina la confusión mental. 
- Potencia el desarrollo de una mente más positiva y poderosa.
- Eleva nuestro espíritu. 
- Calma los dolores de cabeza.

jueves, 12 de diciembre de 2013

✪ Baobhan Sith, la vampiresa de Escocia ✪


Cuenta una leyenda de origen celta que cuando una mujer fallecía durante el parto, si cuadraba con la luna en cuarto menguante, podía regresar a la vida transformada en vampiresa. Se cree que Escocia fue el punto de partida para el vampirismo cientos de años antes que en Europa del Este. 

En la mitología escocesa se las conoce como Baobhan Sith, una especie de peligrosas mujeres vampiro que habitaban en las tierras del norte de Gran Bretaña, salían de su tumba una vez al año y solían vestir de color verde o blanco. 

Las Baobhan-sith siempre atacaban en grupos, acechaban en los bosques y bailaban con sus víctimas hasta agotarlas utilizando su encantador aspecto, una belleza sobrenatural con la que seducían e hipnotizaban a cazadores y a los incautos viajeros de la noche. Al igual que los vampiros tradicionales no toleraban la luz del sol y se alimentaban sólo de sangre humana pero, a diferencia de éstos, ellas nunca usaban sus colmillos, sino que clavaban sus largas uñas afiladas en el cuello de sus presas para extraer la sangre y bebérsela, regresando a sus tumbas antes del amanecer. 

Los lamentos de estas doncellas misteriosas eran suaves, apagados, y se escuchaban en los instantes previos a la muerte de un bebé o niño, también poseían poderes telepáticos siendo capaces de leer los pensamientos. Solían adoptar la forma de un cuervo y sólo se las podía combatir con hierro frío.
<< Cierto día cuatro hombres salieron de viaje para cazar, al caer la noche decidieron descansar en mitad del bosque, encendieron una hoguera, asaron un conejo y después se pusieron a cantar, uno de ellos dijo —Ojalá tuviéramos doncellas para bailar con ellas.—y acto seguido aparecieron como de la nada cuatro hermosas mujeres ataviadas con vestidos de color verde, largos y vaporosos. Tres de ellas se acercaron a bailar con los muchachos y la otra se sentó junto al músico, que empezó a darse de cuenta de que a sus compañeros les pasaba algo extraño. Muy asustado, el cazador soltó su instrumento y corrió hacia los caballos, montó uno y se salvó de aquella extraña mujer que le perseguía, pues el hierro de las herraduras de su caballo le protegió del peligro de las Baobhan-sith. >>

martes, 12 de noviembre de 2013

✪ La Leyenda del Castillo de Andrade "O Castelo da Fame" (El castillo del hambre) ✪


La historia de este castillo está muy ligada a Fernán Pérez de Andrade, conde que ordenó su construcción después de obtener el territorio por donación del Rey de Castilla Enrique II de Trastámara, en agradecimiento al apoyo recibido durante la guerra. La edificación comenzó a construirse a principios de la segunda mitad del siglo XIV sobre las ruinas de una antigua fortaleza. Se lo denominó el alcázar de los Andrade y fue totalmente reedificado tras su destrucción a consecuencia de las revueltas irmandiñas en el año 1467.

Varias leyendas se cuentan sobre este antiguo castillo, una de ellas trata de una historia de amor con trágico final que perdura en el tiempo generación tras generación.

Sucedió en el año 1389,  Pero López, un hombre fuerte y hosco, era el alcaide que estaba al cuidado de la fortaleza de los condes. El alcaide estaba enamorado de Elvira, una de las doncellas de la Señora de Andrade, pero la hermosa joven no le correspondía.

Elvira estaba enamorada de Mauro, doncel y mano derecha del Señor conde, pues el muchacho era su hijo bastardo. El alcaide no podía soportar que Mauro fuera el favorito tanto de la doncella como del Señor y un odio inmenso comenzó a crecer como un torrente en su interior según pasaban los días, tanta ira le llevó a maquinar una venganza cruel.


Una tarde lluviosa el alcaide se acercó a la villa de Pontedeume para gestionar unos asuntos en el Pazo de los Andrade, allí se encontró con Mauro y Elvira, los dos amantes se hacían arrumacos y sonreían, al sentirse observados por los enfurecidos ojos del viejo, ambos le dedicaron sendas miradas de desprecio. El alcaide que ya se sentía menospreciado por la joven doncella, celoso y cegado por el cólera, les maldijo jurándoles odio eterno.

Zaib era un esclavo negro y mudo que obedecía en todo al alcaide cual perro fiel. Pero López ordenó al esclavo que sedara y secuestrase a los dos jóvenes, y éste acató el mandato sin importarle cuales fueran los motivos de su amo.

Zaib se las ingenió para drogar a sus víctimas y trasladar los cuerpos adormecidos de los dos jóvenes a una estancia subterránea del castillo, a la que se accedía bajando por unas escaleras poco iluminadas, viejas y muy empinadas. Una vez allí les amordazó y les hizo prisioneros enganchándoles con cadenas a los fríos y gruesos muros de piedra, de manera que quedasen uno enfrente del otro.

Los días se sucedían, Mauro y Elvira tuvieron que soportar la tortura de verse sin poder tocarse, sin poder moverse, sin poder beber, sin poder comer, sin poder gritar para pedir auxilio, encerrados en aquella diminuta estancia húmeda y oscura.

Pasaron muchos meses hasta que Pero López fue malherido en una reyerta y el señor de Andrade acudió a visitarle en su lecho de muerte. El alcaide que estaba aterrado por su inminente muerte, tenía un gran remordimiento de conciencia y fue entonces cuando le confesó al conde lo que había hecho con Mauro y Elvira.
 "Señor, os pido perdón. Fui yo quien, por envidia y genio, enojado por el desprecio de Elvira, encerré en el subterráneo de la torre a la doncella y a vuestro paje Mauro... Mi intención no era acabar con sus vidas, sino vengar mi corazón roto causando un profundo sufrimiento a los amantes. El esclavo negro les llevaba de comer de vez en cuando, hasta que un día Mauro logró liberarse de las cadenas y atizó con el hierro a Zaib dejándole malherido. Mientras Mauro intentaba liberar a Elvira, mi esclavo se arrastró hasta llegar a la poterna y, aunque cayó muerto a la entrada del calabozo, tuvo tiempo de cerrar el muro impidiendo la salida de los jóvenes. Al cabo de las horas, cuando le eché de menos, bajé al subterráneo y encontré al esclavo muerto, con la cabeza destrozada y ensangrentada... ¡Cogí miedo, Señor!, comprendí lo que había sucedido y no me atreví a descorrer el muro nunca más, ¡y los infelices murieron de hambre!..."
Al conde le pareció terrible el testimonio del alcaide, sus palabras le desgarraron el corazón y con los ojos envueltos en lágrimas empuñó su daga y se la clavó en el pecho, lo más profundo que pudo, al asesino de su hijo, arrancándole de cuajo la poca vida que le quedaba.

Cuando el Señor de Andrade bajó a la estancia subterránea se encontró a los dos amantes que yacían muertos en el suelo unidos por el que debió de ser su último abrazo. Cuenta la leyenda que después de aquello, el conde se encerró en su castillo apesadumbrado por la trágica y cruel muerte de su joven y adorado hijo Mauro.

Desde entonces, aún hoy en día, cuando alguien pasa cerca del castillo dice (santiguandose) : "que deus teña na gloria ós que morreron no castelo da fame" (que dios tenga en la gloria a los que murieron en el castillo del hambre).