jueves, 19 de febrero de 2015

✪ La leyenda de la Santa Compaña ✪


En la mitología popular gallega la Santa Compaña es una procesión de muertos, de almas errantes que recorren por las noches los caminos más rurales de las parroquias de Galicia. Quizás sea ésta una de las supersticiones más mítica y arraigada de nuestra tierra. 

El miedo comienza a media noche, cuando la Santa Compaña sale a pasear, siempre encabezada por un hombre vivo que porta una cruz y un caldero de agua bendita; le siguen las ánimas que iluminan el camino con la tenue luz de un pequeño candil. El encargado de portar la cruz no puede, bajo ningún concepto, echar la vista atrás, y sólo podrá ser liberado de su penitencia cuando se encuentre con otra persona (ya sea hombre o mujer) a la que poder darle el relevo. 

Se dice que el punto de salida de la comitiva espectral es siempre desde un "cruceiro", un monumento religioso, típico de Galicia y Portugal, formado por una cruz esculpida en piedra sobre un pilar que suele estar situado en los cruces de caminos, atrios de iglesias o lugares elevados. 

La misión de la Santa Compaña es la de visitar todas aquellas casas en las que pronto se sucederá una muerte. Finalizada la siniestra tarea, el portador de la cruz no recordará nada durante el día de lo acontecido por las noches, aunque su salud se irá debilitando y su físico demacrando hasta enfermar, sin que nadie sepa las verdaderas causas de su mal. 

No todas las personas poseen la facultad de poder ver con sus propios ojos a la famosa procesión de espíritus, cuenta la leyenda que los niños bautizados por error con el óleo de los muertos poseerán esta facultad cuando sean adultos.

Poco se puede hacer para protegerse de la Santa Compaña, lo mejor es apartarse de su camino, dibujar un círculo en el suelo para meterse dentro, arrodillarse boca abajo, rezar lo que se sepa y jamás de los jamases mirarles. 

jueves, 5 de febrero de 2015

✪La Leyenda de la Familia Buckley✪


Toda leyenda urbana que se precie tiene mucho de fantasía, pero también algo de realidad. Una de las historias más terroríficas y espeluznantes que he leído es la de la familia Buckley, y cuando digo terrorífica y espeluznante me refiero tanto a la ficticia como a la verdadera versión de los hechos. 

La leyenda urbana de los hermanos Buckley cuenta que el vecindario había organizado un concurso para la noche de Halloween y cada niño tendría que fabricar un maniquí simulando una decapitación. Susan y John Buckley quisieron que su broma pareciese lo más realista posible y decidieron cercenar la cabeza de su madre Elizabeth mientras ésta leía tranquilamente en el porche.  
La noche del 31 de octubre todos los niños del barrio sacaron sus maniquíes decapitados a los jardines de sus casas y los hermanos Buckley a su madre sentada en una silla sin cabeza. Muchos vecinos quedaron asombrados y la mayoría se espantaban al ver tan desagradable creación. El terrible suceso parecía pasar desapercibido hasta que una de las amigas de Elizabeth Buckley llegó a la casa para visitarla. Pensó que estaría leyendo en la parte trasera y fue a buscarla, de camino se encontró un enorme charco de sangre, pero pensó que formaría parte de la broma de Halloween. Como no vio a Elizabeth preguntó a los niños. —¿Dónde está vuestra madre?  
John contestó de inmediato. —Está aquí, junto a nosotros.  
La mujer gritó aterrorizada y salió corriendo de la casa. Cuando la policía llegó para estudiar el suceso no se encontró ni rastro de los dos hermanos, ni tampoco del cuerpo de su madre. Días más tarde apareció el cadáver de Elizabeth Buckley sin la cabeza y a medio comer. 

Evidentemente la fotografía es un montaje y la verdadera historia de la familia Buckley cuenta que los hermanos John y Susan decapitaron a su madre con un hacha, sí, pero no con el fin de hacer una broma para Halloween. 

Unas amigas de Elizabeth la fueron a visitar como solían hacer a menudo, Susan les abrió la puerta y éstas le preguntaron dónde estaba su madre. La niña les respondió con total tranquilidad que estaba leyendo en la parte trasera de la casa y las invitó a pasar. Cuando llegaron al porche de atrás vieron un cuerpo de mujer sin cabeza y lleno de sangre seca que yacía inerte en el suelo. Las mujeres gritaron espantadas y corrieron junto a los niños para advertirles de tan terrible suceso. Susan les dijo. —Sí, yo le corté el cuello con eso.— y señaló un hacha afilada.   
Las mujeres se quedaron sin palabras, no podían creer lo que había pasado y huyeron despavoridas de la casa de los Buckley. Ni John, ni Susan intentaron detenerlas, era como si no fueran conscientes de la atrocidad que acababan de cometer, o como si no les importara en absoluto. 
Cuando las autoridades pertinentes llegaron a investigar el caso, en la vivienda sólo encontraron los restos de sangre seca, pero ni rastro del cuerpo de Elizabeth, ni tampoco de los dos hermanos. Muy poco tiempo después el cadáver de la madre apareció al borde de una carretera, sin la cabeza y con el pecho a medio comer. 
Susan y John fueron buscados acusados del homicidio de su madre y se sospechaba que podrían haber sido los culpables de la muerte de su padre unos meses antes, el señor Buckley  había aparecido en el bosque, degollado y con las tripas de fuera. Jamás se supo del paradero de los niños. 

jueves, 29 de enero de 2015

✪Bienvenidos al Circo de los Horrores (Freak Show)✪


Los "freak show" (espectáculo de fenómenos) o también conocido como "circo de los horrores" eran ferias ambulantes donde se mostraba a seres humanos con deformidades y raras características físicas, problemas de metabolismo, alteraciones genéticas, capacidades sobrehumanas y todo tipo de rarezas. Los primeros se originaron en Inglaterra en el siglo XVII y solían actuar en las plazas públicas de pueblos y ciudades. 

Fue durante la época victoriana cuando estos circos alcanzaron su máximo esplendor, siendo popularmente reconocidos de la mano del empresario Tom Norman y su famoso hombre elefante Joseph Merrick.


A medida que fue pasado el tiempo se convirtieron en una función complementaria del vodevil (vaudeville) o también llamado teatro de variedades, que apareció en EE.UU. en 1880 y continuó hasta la década de los años 30. 

P. T. Barnum fue el mayor propulsor de este tipo de espectáculo, grotesco y morboso, al otro lado del Atlántico. Se hizo millonario mostrando su colección de esperpentos como el hombre mono, los hermanos siameses o diferentes personas de reducido tamaño. A mediados del siglo XX estas exposiciones de monstruos fueron desapareciendo poco a poco, probablemente por el avance tanto cultural como médico. Robert Ripley, un empresario aficionado a la antropología fue, quizás, el último coleccionista de rarezas biológicas.

A continuación os muestro una serie de fotografías antiguas y reales que seguro os serán familiares gracias a estupendas series de Tv como American Horror Story





























lunes, 26 de enero de 2015

✪ Los Niños Fantasmas de San Antonio ✪


A finales de los años 30 o principios de los 40, se desconoce la fecha exacta, ocurrió un terrible accidente en un paso a nivel sin barreras al sur de San Antonio (Texas, EE.UU.) La fatalidad quiso que un autobús escolar se detuviera en el preciso momento en el que cruzaba las vías del tren. Sin tiempo para escapar, la locomotora de un mercancías arrolló el autobús matando en el acto a todos sus ocupantes, incluido el conductor. Desde entonces se cree que los espíritus de los diez chicos que viajaban en el vagan errantes por este lugar marcado por extraños fenómenos paranormales a los que a día de hoy es difícil dar explicación.

Cuenta la leyenda que los niños vigilan permanentemente el lugar, un viejo paso a nivel actualmente en desuso. Se dice que una fuerza invisible y sobrenatural empuja a todo vehículo que permanece parado cerca de las viejas vías del ferrocarril. En punto muerto, con el motor apagado y sin las lleves en el contacto, los coches cruzan de un lado al otro, a pesar de la ligera pendiente ascendente, tal vez con el mágico propósito de evitar una colisión.

Son muchas las personas que visitan este punto, sobre todo en Halloween, y experimentan con sus propios coches para comprobar la veracidad de los hechos, que en muchas ocasiones se quedan en habladurías o simples leyendas urbanas. Quizás por eso, You Tube está plagado de videos caseros donde se puede comprobar que es cierto, y a la vez inquietante, que los vehículos atraviesan de un extremo al otro el paso a nivel sin que nadie los maneje. Incluso, algunas personas espolvorearon con talco la parte trasera de sus vehículos, obteniendo como resultado pequeñas huellas de manos infantiles perfectamente visibles.


Los investigadores, en la actualidad, todavía no han encontrado fraude alguno y siguen trabajando con el fin de hallar la respuesta a tan insólito misterio.   


jueves, 20 de noviembre de 2014

✪ Resurrection Mary ✪

Una noche del mes de marzo del año 1934 una pareja discutió en mitad de la pista de un salón de baile de Chicago, el Oh Henry Ballroom posteriormente conocido como el Willowbrook Ballroom. La chica, notablemente enojada, decidió volver sola a su casa haciendo autoestop, pero desafortunadamente un automóvil la atropelló mientras caminaba por la carretera con dirección a la Avenida Archer. La joven murió en el acto, mientras que el conductor del automóvil se dio a la fuga y jamás fue encontrado. Al parecer nadie reclamó el cuerpo de la víctima y sus restos mortales fueron enterrados en el Resurrection Cemetery de Justice, Illinois (EE.UU.), bajo una lápida sin nombre junto a la tumba de su madre, María Bregovy, fallecida en 1922.


Se la conoce como “Resurrection Mary” porque cuenta una leyenda que su espíritu vaga por los caminos del cementerio, el salón de baile Willowbrook y las carreteras cercanas, ataviada con el mismo vestido blanco y los bonitos zapatos que lucía el día en que murió. Existen multitud de testimonios que corroboran este hecho sobrenatural, muchos de ellos no son tan antiguos.

En el año 1976 la llamada telefónica de un hombre a la policía alertaba de la presencia de una joven que se había quedado encerrada en el cementerio. Cuando el agente Pat Home acudió al lugar comprobó con su linterna que allí no había nadie y todo parecía en absoluta calma, pero algo llamó poderosamente su atención, dos de los barrotes de la puerta estaban inclinados y separados formando un extraño ángulo. Se realizaron pruebas para averiguar qué podría haber sucedido y se encontraron las huellas de unas manos pequeñas más unas marcas de quemaduras cuya textura se parecía a la de la piel. Expertos metalúrgicos no daban crédito a cómo alguien podía haber sido capaz de doblar el hierro de aquella manera.


Otro caso inquietante fue el de un taxista que vio a la joven caminando sola por la carretera a altas horas de la noche, fue en 1989, el hombre se apiadó de ella y le ofreció llevarla a su casa. Conversaban entretenidamente cuando al pasar por delante del cementerio la chica le rogó que pisara el freno y detuviera el coche, a continuación su figura se desvaneció ante los aterrados ojos del taxista.

Pero al parecer el Resurrection Cemetery, uno de los más grandes de Norteamérica, es un lugar muy concurrido por los espíritus de otras chicas que también fallecieron en la zona y están enterradas allí. A Mary Miskowski, de 18 años, la atropellaron en la Avenida Archer la noche de Halloween de 1930 cuando asistía a la fiesta del salón de baile, disfrazada con el traje de novia de su madre. Anna Norkus, de 13 años, pereció en un fatídico accidente de tráfico ocurrido en las inmediaciones del salón de baile Oh Henry cuando regresaba junto a su familia de celebrar allí su cumpleaños.




martes, 18 de noviembre de 2014

✪ Los fantasmas del palacio de Versalles ✪


A principios del siglo XX dos damas inglesas, Annie Moberly y Eleanor Jourdain, fueron de visita al palacio de Versalles (Francia). Visitaron la edificación y los jardines del siglo XVII y allí vivieron una experiencia fuera de lo normal y difícil de olvidar. Mientras caminaban por los hermosos y floridos jardines del palacio comenzaron a sentirse indispuestas, las dos notaban como una especie de opresión y estando en ese estado enseguida repararon en la peculiar y antigua vestimenta de las personas con las que se cruzaron. Un hombre, muy caballeroso, que vestía una capa y algo parecido a un sombrero de ala ancha, se presentó ante ellas. También advirtieron la presencia de una joven que dibujaba, ataviada con un vestido que bien podía pertenecer al fondo de armario de María Antonieta. Ambas quedaron impresionadas por lo que habían visto, parecía como si hubieran viajado atrás en el tiempo. Muchos de los edificios que vieron ya no existían o habían sido modificados. Personas salían por puertas que hacía años no se abrían.

En el año 1911 se dudó del testimonio de estas mujeres, maestras de profesión. Se dijo de Annie Moberly que a menudo aseguraba tener experiencias paranormales. Tal vez, al ser profesoras y poseer gran conocimiento sobre la historia de Francia aquello les hubiera jugado una mala pasada, mezclando en su mente, inconscientemente, recuerdos de lienzos y libros. Quizás todo había sido producto de su imaginación. 

Pero los hechos que vivieron y describieron aquellas damas en realidad sí habían ocurrido. Pues sus testimonios contenían detalles muy precisos respecto a la disposición de los jardines, los ropajes de las personas y los rasgos arquitectónicos del palacio en el siglo XVII.


Tiempo más tarde se descubrió que la experiencia que habían vivido Annie y Eleanor no era única. En 1908 la familia Crooke vio en dos ocasiones a la joven que dibujaba. En 1928 Claire Burroughs y Anna Lambert fueron testigos de cómo un viejo soldado aparecía y desaparecía ante sus ojos. Otro extraño caso data del año 1940, por aquel entonces, Miss Basett, que visitaba el Pequeño Trianón (S/XVIII), entró en trance y comenzó ver personas de otra época que se iban desvaneciendo poco a poco como el humo.  Y el 21 de mayo de 1955 un abogado inglés y su mujer observaron como  dos hombres  corrían alegremente, con los tricornios, botines y polainas características de los trajes del siglo XVIII. Éstos llevaban a una sonriente mujer del brazo, ataviada con un vestido largo, antiguo y escotado.

Cierto o no, hay una leyenda que dice que en el palacio de Versalles se aparecen los fantasmas de María Antonieta y su corte. 


lunes, 17 de noviembre de 2014

✪ Las criptas abandonadas de Bélgica ✪


En Europa, a finales del siglo XIX, los camposantos comenzaron a quedarse pequeños y fue necesario ampliarlos para poder dar sepultura a todo el mundo. Tomando como ejemplo los cementerios de España y Portugal, se comenzaron a construir hileras de nichos en inmensas criptas subterráneas, laberínticas y de interminables pasillos. Las criptas de Laeken y de Namur, en Bélgica, son un claro ejemplo de ello, famosas por las tenebrosas historias que se cuentan y su peculiar diseño arquitectónico. 

En 1878 el alcalde de la ciudad belga de Laeken, Emile Bockstael, decidió que era necesario remodelar el cementerio local con la construcción de una cripta bajo el mismo. Ésta contaría con tres galerías principales y una docena en cruz.  Años después, entre 1919 y 1928, se ampliaría con cuatro galerías más. En 1933 también se construyó el columbario de lo que hoy en día se conoce como el cementerio militar. Un Columbario es un monumento funerario originario de la antigua Roma que está formado por varios compartimentos o nichos donde se colocan las urnas cinerarias.

El cementerio de Laeken es el último de la Región de tipo «parroquial», que está  construido alrededor de una iglesia según la antigua costumbre cristiana de enterrar a los muertos cerca de los vivos. Otros cementerios de esta clase han sido sustituidos por cementerios municipales ya que en la época de su construcción se ubicaban en zonas alejadas y sin urbanizar. Su estatuaria es obra de los escultores de moda de la época, destaca sobre todo un ejemplar de "El pensador de Rodin" y veladas plañideras de piedra o bronce esculpidas en poses en ocasiones sugestivas inclinándose sobre tumbas coronadas por bustos de personajes notables cuyo fallecimiento se supone que es la causa de tanta desesperación plasmada en ellas. Las plañideras eran mujeres a las que antiguamente se las contrataba para llorar por los difuntos en los entierros. La mayoría de estos monumentos salieron del taller del escultor Ernest Salu (1845-1923). A este cementerio se le conoce como el pequeño "Lachaise" de Bruselas y está considerado como un gran museo de arte funerario al aire libre. La instalación de la familia real belga en Laeken en 1831 y sobre todo la inhumación de la reina Luisa María de Orleans en 1850 aumentaron su atractivo.


Otras ciudades belgas como Namur copiaron el mismo sistema de enterramiento y en 1885 la ciudad recreó en su cementerio una replica exacta, aunque de menor tamaño, de la cripta de Laeken a la que se accede a través de una pequeña capilla situada al final de un camino y en la que una vez dentro hay que bajar una escalera de caracol. Pero los arquitectos que diseñaron estas oscuras criptas no tuvieron en cuenta la climatología o la humedad del subsuelo, así que con el paso del tiempo y las constantes filtraciones de agua fueron degradandolas hasta provocar daños irreparables. Tanto deterioro obligó a que muchas galerías y algunas estancias tuvieran que ser clausuradas, otras incluso corrieron peligro de derrumbe lo que condenó las mismas zonas del cementerio exterior.

El cementerio de Laeken en la actualidad depende de la ciudad de Bruselas y en  2008 se invirtieron 3,7 millones de euros sólo para la rehabilitación de su cripta, respetando la construcción antigua y un poco la decadencia que causó el abandono. Se impermeabilizaron todas las galerías y se construyeron canales de drenaje. Pero la cripta de la ciudad de Namur permanece abandonada desde 1980. Su aspecto es bastante más tenebroso, lúgubre, donde sólo se respira moho y  humedad, donde el musgo cubre viejas lápidas olvidadas de grabados ilegibles y donde las arañas tejen sus telas sobre viejas flores secas y de plástico. Hay lápidas de diferentes épocas, pero las del siglo XIX y principios del XX son las más misteriosas, las que conservan a día de hoy las antiguas fotografías en color sepia de los allí enterrados. Dicen que cuando te adentras en ellas se pierde literalmente la noción del tiempo observando cómo se ha detenido en este lugar de cuyos techos cuelgan estalactitas calcáreas. 
 
Cuando las criptas entraron en desuso algunos de los muertos fueron trasladados por orden de sus familiares a otros cementerios, pero la gran mayoría continuan descansando en paz tanto en Laeken como en Namur. Los primeros enterramientos que se produjeron en ellas fueron a finales del siglo XIX y se hacían en ataúdes de madera barata lo que facilitó que la humedad los corrompiera con el paso del tiempo e hiciera de las criptas lugares insalubres. Los últimos enterramientos en Namur(fue clausurado en el año 1980) se hicieron en ataúdes de zinc… La medida de tomó tarde y la podredumbre transformó lo que antaño habían sido blancas y relucientes lápidas de mármol.