jueves, 5 de febrero de 2015

✪La Leyenda de la Familia Buckley✪


Toda leyenda urbana que se precie tiene mucho de fantasía, pero también algo de realidad. Una de las historias más terroríficas y espeluznantes que he leído es la de la familia Buckley, y cuando digo terrorífica y espeluznante me refiero tanto a la ficticia como a la verdadera versión de los hechos. 

La leyenda urbana de los hermanos Buckley cuenta que el vecindario había organizado un concurso para la noche de Halloween y cada niño tendría que fabricar un maniquí simulando una decapitación. Susan y John Buckley quisieron que su broma pareciese lo más realista posible y decidieron cercenar la cabeza de su madre Elizabeth mientras ésta leía tranquilamente en el porche.  
La noche del 31 de octubre todos los niños del barrio sacaron sus maniquíes decapitados a los jardines de sus casas y los hermanos Buckley a su madre sentada en una silla sin cabeza. Muchos vecinos quedaron asombrados y la mayoría se espantaban al ver tan desagradable creación. El terrible suceso parecía pasar desapercibido hasta que una de las amigas de Elizabeth Buckley llegó a la casa para visitarla. Pensó que estaría leyendo en la parte trasera y fue a buscarla, de camino se encontró un enorme charco de sangre, pero pensó que formaría parte de la broma de Halloween. Como no vio a Elizabeth preguntó a los niños. —¿Dónde está vuestra madre?  
John contestó de inmediato. —Está aquí, junto a nosotros.  
La mujer gritó aterrorizada y salió corriendo de la casa. Cuando la policía llegó para estudiar el suceso no se encontró ni rastro de los dos hermanos, ni tampoco del cuerpo de su madre. Días más tarde apareció el cadáver de Elizabeth Buckley sin la cabeza y a medio comer. 

Evidentemente la fotografía es un montaje y la verdadera historia de la familia Buckley cuenta que los hermanos John y Susan decapitaron a su madre con un hacha, sí, pero no con el fin de hacer una broma para Halloween. 

Unas amigas de Elizabeth la fueron a visitar como solían hacer a menudo, Susan les abrió la puerta y éstas le preguntaron dónde estaba su madre. La niña les respondió con total tranquilidad que estaba leyendo en la parte trasera de la casa y las invitó a pasar. Cuando llegaron al porche de atrás vieron un cuerpo de mujer sin cabeza y lleno de sangre seca que yacía inerte en el suelo. Las mujeres gritaron espantadas y corrieron junto a los niños para advertirles de tan terrible suceso. Susan les dijo. —Sí, yo le corté el cuello con eso.— y señaló un hacha afilada.   
Las mujeres se quedaron sin palabras, no podían creer lo que había pasado y huyeron despavoridas de la casa de los Buckley. Ni John, ni Susan intentaron detenerlas, era como si no fueran conscientes de la atrocidad que acababan de cometer, o como si no les importara en absoluto. 
Cuando las autoridades pertinentes llegaron a investigar el caso, en la vivienda sólo encontraron los restos de sangre seca, pero ni rastro del cuerpo de Elizabeth, ni tampoco de los dos hermanos. Muy poco tiempo después el cadáver de la madre apareció al borde de una carretera, sin la cabeza y con el pecho a medio comer. 
Susan y John fueron buscados acusados del homicidio de su madre y se sospechaba que podrían haber sido los culpables de la muerte de su padre unos meses antes, el señor Buckley  había aparecido en el bosque, degollado y con las tripas de fuera. Jamás se supo del paradero de los niños. 

1 comentario:

  1. Madre mía... Está claro que ha habido psicópatas toda la vida, pero que lo sean tus dos únicos hijos, también es mala suerte.

    .Estelle.

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