domingo, 11 de julio de 2010

Almas Gemelas


Hay hechos, que por más que uno se empeñe en buscarles una explicación o un sentido lógico, ni tan siquiera la razón más firme y rotunda es capaz de alcanzar a comprender.

Muchos son los que opinan que el amor no es más que un sentimiento pasajero y perecedero... Que tal como viene se va... Que en sí, no existe. Pero yo no creo en eso, quizás pensaba así un tiempo atrás, no hace demasiado. Hoy en día doy fe de que eso no es verdad.

El amor que muere, es porque no es amor. Los seres humanos nacemos con la necesidad de estar con alguien. Tendemos a pecar confundiendo términos, sensaciones y sentimientos. A fin de cuentas, errar es de humanos. Creemos estar enamorados, pero al cabo de un tiempo nos damos cuenta de que nos equivocamos. La mayoría de las veces es nuestro propio egoísmo y exigencias, lo que no nos permite encontrar a la persona adecuada que nos complementa. Amistad, cariño, miedo a la soledad, atracción física, necesidad sexual... Es relativamente sencillo encontrar a un hombre o a una mujer con quien compartir momentos, pero reconocer al hombre o a la mujer que representa nuestra alma gemela es otra historia...

El amor no es un derecho sólo carnal. El amor también alberga en nuestro espíritu... Telepatía, empatía, afinidad, conexión, sentimiento de fusión, adherencia, vidas paralelas, sensación de conocer a la otra persona de una vida anterior...

Que yo no crea en la religión que profesan los curas, no quiere decir que no me sienta cristiana. Por supuesto, creo que el mundo no se creo sólo...

Los escritos antiguos cuentan que Dios, de la Nada, creó un Todo... Y a ese Todo, lo llenó de vida para después dividirlo en dos hemisferios, lo mismo que hizo con los seres que lo habitaban... Consiguiendo así que cada una de las dos partes separadas, se reencarnaran en dos formas de vida diferentes. De ahi nace la existencia de las almas gemelas, de ahi la razón por la que están separadas...

Dicen que cuando dos almas gemelas han de encontrarse, el Cosmos se comfabula para posibilitar ese encuentro. Brian Weiss (médico y psiquiatra estadunidense, autor de varios libros que hablan sobre el amor) afirma: "encontrar a tu alma gemela es un regalo del destino y, por ello, el universo se encarga de que no pase desapercibido, de que la conexión se produzca; después será la decisión de ambos, el  libre albedrío, lo que decida aceptar ese regalo o no".

Pactado por el universo, el Destino de los hombres es el que decide el mágico reencuentro con su alma gemela. Una vez que empiezan a relacionarse, los efectos que se derivan son increíblemente deleitosos. Un encantamiento sanador que invade el corazón reconfortándolo completamente.

Las almas gemelas se complementan, siendo la una para la otra. Pertenecen la una a la otra y a nadie más en el mundo, siempre están predestinadas y tan sólo tienen que saber reconocerse. Las miradas las une para amarse de manera desinteresada y sin esperar nada a cambio. Sienten una atracción bestial que no se limita solamente al cuerpo físico o a lo material, sino que llegan a alcanzar una unión espiritual y mental. Unión que rechaza distinciones de raza, nacionalidad, sexo, creencias religiosas o edad.

El amor de las almas gemelas, jamás de los jamases disminuye con el paso de los días. Aumenta con el transcurso de los años, perdurando en otros espacios y otras vidas hasta convertirse en un sentimiento... ETERNO.

2 comentarios:

  1. Hola! he entrado por curiosidad en las fotos y vaya paisajes y por cierto tanto tú como tu hija os pareceis muchísimo a tu madre (supongo que la foto antigua es tu madre), la más guapa, claro está, es tu hija.
    Sobre las almas gemelas mmm no me he parado a pensar en ello nunca, pero en principio no creo mucho en eso, o por lo menos yo nunca he visto a alguien y me he quedado pasmada ni he sentido que tuviera a mi otra mitad delante, con lo cual una de dos, o ya pasó y no me enteré o todavía no ha llegado, prefiero pensar lo segundo claro, un beso!!

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  2. Hola Vir! Graciaaaaaaas! Pues sí la foto antigua es mi difunta madre y bueno mi hija es siempre siempre siempre la más guapa del universo (qué te voy a decir que soy su madre jejejeje)

    Y bueno, yo tampoco creía en almas gemelas, medias naranjas, ni amores verdaderos; pero ya ves... he cambiado de parecer y lo mejor de todo es que sucedió sin yo esperarlo.

    En tu caso estoy convencida de que es la segunda opción ;)

    Un besoteee!!

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